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Opinan los jóvenes

 

 

Encuesta de la revista Seventeen 

sobre las relaciones sexuales


Después de una sorprendente encuesta, la
revista Seventeen reveló que el 71% de los adolescentes que han tenido relaciones sexuales quisieran haber esperado. Seventeen llamó a 500 muchachas y 500 muchachos de toda la nación para una entrevista acerca de las relaciones sexuales. Interrogaron a jóvenes de 13 a 21 años con esta pregunta: "¿Has tenido relaciones sexuales? En ese caso, ¿desearías haber esperado a tener más edad?" Se informó que el 65% de las muchachas y el 63% de los muchachos (edades 15 a 21), tuvieron relaciones por lo menos una vez. La mayoría de los que estuvieron sexualmente activos hubieran preferido esperar.


El 81% de las muchachas hubieran preferido esperar.
El
61% de los muchachos hubieran preferido esperar.

Virginia, de 15 años, quien es una de las encuestadas, dice que espera para tener relaciones: "Habitualmente yo soy independiente, de manera que si un muchacho trata de decirme lo que yo tengo que hacer o me pone presión, estoy dispuesta a no aceptarlo. Quiero tener amor, no relaciones sexuales. Hay una gran diferencia."

 

 

Los jóvenes comparten sus experiencias 

con las relaciones sexuales

 


¿Cómo se sintió después de tener relaciones por primera vez?

 


"Me sentí extraña y en cierto sentido usada. Me sentí como si ambos estuviéramos queriendo a la misma persona: él. Me sentí excluida".


Elizabeth, 15 años.

 



"Me sentí iracunda. Me había prometido a mí misma esperar hasta el matrimonio, pero tuve relaciones sexuales de todos modos. Ahora es demasiado tarde, he perdido mi virginidad". 

 

Alicia, 15 años.

 


"La única razón que tuve para salir con ella fue tener relaciones sexuales. Después que las tuve quedé satisfecho y no quise estar cerca de ella". 


Bobby 17 años.

 



"Me sentí cohibido y no quise volver a verla jamás o ni siquiera mirarla cuando nos cruzábamos"


Luis, 15 años.

 

¿Cómo afectaron las relaciones sexuales su relación?


"Uno tiene nexos especiales -un vínculo. Se ha entregado a él completamente, compartió su cuerpo con él, satisfizo las necesidades de él. Usted piensa que habrá siempre un compromiso de parte de él, y está furiosa y herida cuando ve que no hay ninguno".


Melissa, 17 años.

 

 


"Me dijo que me amaba y que nunca me dejaría. Cuando rompimos, yo quería suicidarme. Pensé que ningún otro muchacho me querría". 


Shannon, 17 años.

 

 


"Uno se aburre. Es como un niño con un juguete. Cuando lo obtiene por primera vez, pasa todo el día con él. Luego después que lo rompe, ya no es divertido. Por lo tanto, busca otro juguete". 


Reggie, 16 años.

 

 


"Al principio realmente me gustaba, pero después que tuvimos relaciones sexuales, me di cuenta de que no era todo lo que yo creía". 


Antonio, 17años.

 

 


"Me sentí como una mujer fácil y barata, aunque realmente no lo soy. Sólo necesitaba ser amada."


Coco, 17 años.

 

 


¿Piensas que tienes que continuar teniendo relaciones sexuales una vez que iniciaste?


"No. Ahora que lo hice reconozco que fue un error, pero he aprendido una lección. ¿Por qué cometer el mismo error dos veces? 


Randie, 16 años. 

 

 


"No. De hecho yo pienso que uno puede esperar hasta que se case, y entonces, puede sentirse como si fuera virgen, aunque no lo sea."


Dana, 16 años. 

 

 


¿Qué consejo le das a un o una adolescente que no ha tenido relaciones sexuales?


"Espera hasta que te cases. Entonces, cuando tengas relaciones estas tendrán un significado: que estás enamorada(o) de tu esposo(a) y quieres que sea el o la primera".


Raquel, 17 años.

 


"Espere a estar casado. Los jóvenes hoy buscan muchachas que no hayan sido usadas, abusadas y acusadas".


Robert, 18 años.

 


"Si yo fuera una chica, no me entregaría hasta que me casara. No se puede confiar en los muchachos".


Jeremy, 16 años.

 


"Espere hasta que esté casada. La mayoría de los muchachos que andan por ahí son explotadores y usted terminará herida, con una mala reputación, y más que probable, a la larga, solitaria. No lo haga por poner contento a su novio". 


Hamilton, 18 años.

 


______________________


Fuente: "Boyfriends: Getting Them, Keeping Them, Living Without Them" por Joyce L. Vedral Ph.D., New York: Ballantine Books, 1990.


Algunos jóvenes explican el por qué se van

a abstener de tener relaciones sexuales

hasta casarse.

 


"Muchas muchachas que tienen relaciones premaritales están buscando amor en el lugar errado. Las mejores razones para evitarlas hasta que se casen son: Conservarse pura para su esposo y vivir su vida sin caer en ese pecado."


Marisol García, 16 años, Wilmington, California



"Reservo las relaciones sexuales para el matrimonio porque quiero que mi virginidad sea un regalo para mi futura esposa. Si una amiga teme perder su novio porque ella decidió decir no a las relaciones sexuales, le diría que lo deje ir. Si de veras la quiere no querrá obligarla a hacer algo con lo cual ella se sentirá mal."


Joshua Hamilton, 20 años, Mount Juliet, Tennessee.



"Mi virginidad es el único regalo que no le he dado a nadie, y en mi noche de bodas puedo dar mi regalo a la única persona con quien deseo estar toda mi vida. Evito presiones para tener relaciones sexuales saliendo con una mujer de Dios que hace el maravilloso trabajo de no tentarme. También nosotros permanecemos fuera de ambientes donde sería difícil mantenernos bajo control."


David Shipps, 21 años. Denton, Texas.



"Yo reservo las relaciones sexuales para el matrimonio porque yo sé que es amor verdadero cuando me importa más la felicidad del otro que la mía propia. Evito presiones para tener relaciones sexuales al no acercarme siquiera a ello. Mi novio y yo hemos decidido respetar nuestros cuerpos. Mientras las partes privadas permanezcan privadas es más fácil evitar el acto sexual hasta el matrimonio. Yo no uso ropas insinuantes porque esto incita a los muchachos a la lujuria. (¡Afronten los hechos, muchachas!) Me gusta saber que mi esposo será el único hombre que verá todo mi cuerpo."


Rachel Shepard, 17 años. Mt. Julie, Tennessee.



"No deseo compartir la intimidad sexual con alguien que no sea mi esposo; primordialmente porque sin la intimidad espiritual uno no puede experimentar a plenitud el gozo del sexo. En otras palabras, el sexo premarital es engañoso y le roba el respeto por usted mismo. Evito las presiones para tener relaciones sexuales, saliendo solamente con muchachos que tienen una mentalidad y unas creencias semejantes a las mías. Es decir, muchachos que no solamente 'entienden' mis creencias sino que las aceptan y profesan."


Katharine Byrne, 21 años. Dublin, Ireland.



"Piénselo dos veces antes de despreciar ese regalo especial destinado a su esposa. Yo soy virgen y me he convencido de que el no tener relaciones sexuales es una de las cosas más lúcidas que he hecho en mi vida. Cuando te pruebes a tí mismo que puedes controlar uno de los mayores impulsos dentro de ti, encontrarás que toda tarea en la vida se vuelve más fácil."


Eddie Reay, 20 años, Newbury Park, California.

 

 

¿Podemos resistir la tentación?


Por Cassandra Figueroa

 


Castidad. Si se le dice esta palabra a la mayoría de los adolescentes de hoy día, se quedan con la mirada en blanco. ¿Acaso nadie tiene idea de las enseñanzas sobre cómo se ha de vivir de manera moral? Cuando hay jóvenes que contraen enfermedades, quedan embarazadas o incluso mueren, la respuesta es: "Yo no lo sabía". La castidad no es sólo abstinencia. Es pureza de mente y vivir de manera moral. Es importante vivir castamente para evitar el embarazo premarital, el sida y cualquier otra enfermedad de trasmisión sexual, y para impedir que el sexo se convierta en algo "casual".

 

La pregunta más frecuente entre los adolescentes de hoy día, es: "¿Por qué tenemos que esperar? ¿Acaso todos los demás se abstienen de la vida sexual?" Antes que todo, el sexo no es sólo un acto: el sexo es una gracia, un regalo de Dios, para que lo compartan el hombre y la mujer dentro del santo sacramento del matrimonio, y colaborando con Dios en la procreación de hijos. Tres de cada cuatro parejas que han vivido juntas fuera de los lazos matrimoniales, terminan en una audiencia de divorcio. Estas parejas valoran el placer más que el compromiso, y confunden la lujuria con el amor.

 

Reservar el sexo para el matrimonio nos salva de caer en situaciones falsas. Lo que presentan hoy la televisión, las telenovelas y el cine, es falso. Presentan el sexo como un pasatiempo grato y sin frenos para los adultos jóvenes. Pero no revelan las consecuencias crueles y nocivas del sexo premarital. La verdad es que muchas personas sufren de enfermedades que amenazan sus vidas, y criaturas inocentes se quedan sin padres, o incluso son abortadas.

 

Al mismo tiempo que presentan el sexo como un pasatiempo, excluyen el hecho de que el acto sexual crea la vida humana. Esto lleva a los adolescentes a creer que el sexo carece de responsabilidad. Pero no todos se han entregado a la vida sexual, y esperar hasta recibir el santo sacramento del matrimonio, es garantizar que viviremos con Dios en el cielo por toda la eternidad.

 

Además del embarazo premarital, la vida sexual antes del matrimonio también tiene por consecuencia el contraer enfermedades tales como sida, sífiles y herpes II. Estas enfermedades se conocen como STD (por su sigla en inglés): enfermedades de trasmisión sexual.

 

Tal como escribió C. Everett Koop: "Cuando usted ejecuta un acto sexual con alguien, lo está haciendo con toda la gente con que esa persona tuvo trato sexual durante los últimos diez años".

 

Lo cual multiplica las posibilidades de contraer una enfermedad fatal. Algunas de estas enfermedades de trasmisión sexual son terminales, llevan a la muerte, o causan cáncer. Una dolencia como la sífilis causa desórdenes cerebrales, afecciones del corazón, muertes y defectos de nacimiento en los niños. Se ha descubierto que las nuevas manifestaciones de las enfermedades sexuales se han vuelto capaces de resistir los tratamientos médicos.

 

Además de evitar el contraer enfermedades de trasmisión sexual o el embarazo premarital, vivir castamente impide que el sexo se convierta en algo casual. Para conservar la condición sagrada del sexo, hay que saber decir no cuando las circunstancias inviten. Como dice la Biblia: "Sea su lenguaje: ‘Sí, sí', ‘no, no'" (Mt. 5:37).

 

La mayoría de las personas adolescentes que contraen una enfermedad de trasmisión sexual, o que quedan embarazadas antes del matrimonio, dicen después: "No supe cómo decir no". Hay muchas maneras de decir no. No es necesario darle al novio una conferencia de 30 minutos sobre por qué queremos conservar la virginidad. Una forma de decir no al sexo premarital es mantenerse lejos de quienes cometen este pecado mortal. La conciencia nos ayuda a discernir entre lo correcto y lo incorrecto, y si nuestro corazón nos dice no, hay que seguir a nuestro corazón.

 

Ningún amor verdadero nos presionaría jamás para que hiciésemos algo que es inmoral, y ésta es la prueba definitiva para saber si nos están manipulando, o si nos aman realmente. Reservar el sexo para el matrimonio garantiza que cuando nuestro cónyuge nos dé todo lo que sea capaz de ofrecernos, nosotros seamos capaces de hacer lo mismo, y no de darle sólo lo que nos ha quedado.

 

La castidad es una virtud, una manera de vivir antes y después del matrimonio. Vivir una vida de castidad nos garantiza la vida eterna en los cielos, con Dios. Es doloroso que los adolescentes de hoy tengan que vivir bajo la presión del sexo. ¿De quién es la culpa? ¿De la televisión, de Hollywood, o de nosotros mismos? No todos los jóvenes se han entregado a la vida sexual antes del matrimonio porque hayan sido educados de una manera diferente. Los adolescentes que cometen este pecado y sufren sus consecuencias, deben ser educados para bien de nuestras futuras generaciones. Con el sexo vienen las responsabilidades, que no deberían caer sobre los hombros de muchachos y muchachas que harían mejor en ir al cine que en criar a una familia.

 

¿Ayudaremos a nuestras futuras generaciones? ¿Ayudaremos a los adolescentes de mañana a comprender la virtud que deben practicar, la virtud de la castidad?

 

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Nota: Éste es el ensayo ganador del concurso en favor de la vida en 2003, del Programa de Respeto a la Vida de la Arquidiócesis de Miami, Florida, EE.UU. Cassandra Figueroa es estudiante de octavo grado de Epiphany School, en South Miami.

 

 


Opiniones de personas famosas 


"Reservo las relaciones sexuales para el matrimonio porque quiero que sean algo maravillosamente especial entre mi esposo y yo. No quiero que me compare con ninguna otra mujer ni quiero compararlo a él con otros hombres. Es importante dejarles saber a otras personas que uno ha decidido no tener relaciones sexuales hasta que se case - no te avergüences de ello."

 

Amanda Penix
Miss Oklahoma U.S.A. 2000


"La decisión de tener relaciones sexuales antes del matrimonio acaba en un tipo de muerte sutil y lenta. Es la muerte de la inocencia y la pureza; los sueños rotos; el atontamiento de un espíritu que antes era vibrante y juvenil. La palabra abstinencia implica negación y todo tipo de restricciones negativas. Sin embargo, en realidad el practicar la abstinencia significa tener salud, libertad y paz. Una vida virtuosa representa un camino difícil, pero es un camino excelente de promesas, y sin arrepentimientos."

 

Kim Hill
Cantante y compositora


"Estoy orgulloso de decir que soy virgen y no oculto la fortaleza que Dios me ha dado. Tienes que aprender a respetarte a ti mismo antes de poder comenzar a respetar a otras personas".


Fuente: A.C. Green Youth Foundation Inc., 1-800-AC-youth, www.acgreen.com

 

A.C.Green
Estrella del Basketball de Los Angeles Lakers, equipo campeón mundial, 2000


"Las relaciones sexuales en el matrimonio son las únicas que son verdaderamente divertidas, y que duran para toda la vida. "Me siento feliz de haber esperado."

 

Kirk Cameron
Actor


Brett Buttler acaba de retirarse del equipo Los Angeles Dodgers como uno de los 25 mejores lanzadores en la historia profesional del béisbol. En 1996, después de 16 años de jugar como profesional, le diagnosticaron cáncer. No se esperaba que pudiera volver a jugar pero superó su enfermedad y continuó jugando exitosamente con los Dodgers:

"Hacer el amor es una cosa maravillosa entre los cónyuges en el matrimonio. Dios promete bendecir esta relación. La relación matrimonial no será tan satisfactoria si no te abstienes de tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Hay un peligro de traer cicatrices emocionales al matrimonio si tienes relaciones sexuales antes de casarte."

 


"Se le ha repetido a los adolescentes una y otra vez que nosotros somos la 'Generación X'  -no tenemos moral, ni sueños, ni futuro. Pero yo sé que no soy parte de esta generación. De hecho, millones de adolescentes se han dado cuenta de lo mismo.

Hemos decidido ponernos por encima de este constante estereotipo. Tenemos valores morales y tomamos una postura a favor de lo que nosotros creemos. Estamos poniendo metas y cumpliéndolas.

"Creo firmemente que somos la Generación X - excelencia.

"Por esto, estoy absteniéndome de tener relaciones sexuales hasta que me case. Yo sé que Dios tiene grandes cosas destinadas para mí y yo no quiero dejar que las relaciones prematrimoniales, las enfermedades de transmisión sexual o cualquier otra cosa, me impida alcanzar estas grandes cosas. La virginidad es un don que sólo puedo dar una vez. No puede ser comprado ni ganado.

"Al reservar este don para el matrimonio, le estoy diciendo a mi futuro esposo: 'Toda mi vida la he dedicado a una sola persona. Tú eres esa persona.' "

Kimberly Gloudemans
Miss California Teen U.S.A, 1997

 


"Le prometí a Dios, a mi padre y a mi futuro esposo, que conservaría mi virginidad hasta que me casara. Siempre supe que era algo que quería hacer."

Jessica Simpson
Cantante

 

 


Las relaciones prematrimoniales y el amor



La expresión "relaciones prematrimoniales" era entendida en 1940 como "matrimonio a prueba". Un hombre y una mujer enamorados entre sí vivían juntos antes del matrimonio como si ya estuvieran casados, pero sin ningún compromiso. Si "salía bien", contraían matrimonio y si no, "a otra cosa".

Desde que el mundo es mundo, así se les ha llamado a las relaciones que un hombre y una mujer "comprometidos" tenían antes del matrimonio.

Hoy en día se entiende por "relaciones prematrimoniales" a las relaciones sexuales que se tienen entre un hombre y una mujer -novia, amiga, conocida, "programa" o prostituta- por supuesto, sin intención de contraer matrimonio y, mucho menos, de tener hijos.

Hace cerca de 2000 años en el Huerto de los Olivos, cercano a Jerusalén, Judas culminaba la traición a Jesús mediante un beso. Ésa era la señal convenida para indicar al hombre a quien debía apresar. Dicen los Evangelios: "Judas se acercó a Jesús y le dijo: 'Buenas noches Maestro' y lo besó - Jesús exclamó: 'Amigo, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?


El amor es unión

El amor es la unión con el ser amado, pero esa unión debe ser integral porque todo el hombre es el que ama, en cuerpo y alma. Además debe ser jerárquica, porque debe tener en cuenta la primacía de los valores espirituales por sobre los corporales. 

La unión corporal y sensible se puede manifestar en el simple mirar, escuchar, hablar, preguntar, sonreír y en el contacto corporal como dar la mano, una afectuosa palmada en la espalda, un abrazo, una caricia, un beso y, en el caso del amor sexual, la unión carnal erótica.

Las expresiones sensibles del amor son importantes en la vida del hombre pero de por sí no son amor y para nada valen si no van acompañadas por la unión espiritual. Cuando lo sensible no coincide con lo espiritual, las manifestaciones de amor son como esos recipientes de cristal rotulados con una atrayente y colorida etiqueta de un perfume famoso, pero que en su interior contienen agua sucia y maloliente. 

Cuántas veces una sonrisa aparentemente afectuosa, una caricia, un abrazo o un beso es la careta que oculta el interés, la obsecuencia, el engaño, el menosprecio, la seducción y la traición. 


La unión sensible es superficial y epidérmica, 

la espiritual es interna y profunda.



La forma y la intensidad de las expresiones de amor dependen del temperamento del que ama, de la cultura de la sociedad en la que vive y de la educación recibida. Además, están subordinadas a la condición de la persona a quien se ama. Son distintas según sea el amor al prójimo, a un compañero, amigo, hermano, hijo, padre, novia o esposa. No serán dos sino un solo cuerpo

El sentido y la finalidad de cada amor están determinando los límites del amor sensible. Sólo para que exista un nuevo cuerpo es lícito que una mujer y un hombre se amen y se unan, y "no sean dos sino un solo cuerpo." 

La unión genital sólo cabe en el amor matrimonial o conyugal, pues la finalidad del "matrimonio" es que la mujer desempeñe "el oficio de madre". Y conyugal porque este amor es como un "yugo" que une al hombre y a la mujer para que la "yuguen" juntos en las buenas y en las malas durante toda la vida. Sabido es que el "yugo" es el instrumento de madera con que se unce a dos animales para que trabajen en yunta, por ejemplo tirando de un carro, un arado o una noria. En el hombre y en la mujer todo está ordenado y complementado para alcanzar en todos los planos la unión matrimonial psicológica y afectivamente, mediante la atracción de los sexos. Anatómicamente, los órganos sexuales están adaptados uno para otro. Fisiológicamente, las hormonas masculinas y femeninas hacen que el hombre sea hombre y la mujer, mujer; provocan la secreción de espermatozoides y óvulos, y que el óvulo esté destinado a ser fecundado por el espermatozoide. Las hormonas femeninas permiten que el embrión se anide en el útero el tiempo necesario para desarrollarse y que los senos de la mujer evolucionen y estén dispuestos para alimentar al niño durante los primeros meses de vida. Psíquica y espiritualmente, ambos se necesitan para complementarse. Todo está ordenado para que la mujer sea madre y el hombre, padre.



El amor y la plenitud

El amor quiere el bien del ser amado y para esto es necesario que se respete el orden que ofrece la naturaleza. Tan noble e importante es la finalidad del sexo, que todo acto que ponga en movimiento la estructura sexual sin tener en cuenta su sentido final, afecta al hombre y, en especial, a la mujer, al niño, la familia, la sociedad y a la permanencia de la especie. 

El amor es la entrega y la posesión mutuas en la Verdad y en el Bien. La entrega total corporal, como sucede en el amor sexual, ha de ir acompañada por una entrega total espiritual.

En las relaciones prematrimoniales se vulnera consciente y deliberadamente el orden sexual: no se busca el bien del ser que se dice amar, porque sólo hay posesión. Podríamos decir que esas relaciones son como el beso de Judas. 

Las relaciones prematrimoniales, en las que se trata de evitar el embarazo por cualquier medio y, si éstos fallan, se está dispuesto a abortar; no son ni "pre" ni "pro" matrimoniales, simplemente, son anti-matrimoniales. No es por casualidad que en los últimos años en los que se ha difundido este tipo de relaciones, han sido acompañadas por la escasez de nacimientos y una notable disminución de los matrimonios. 


Las relaciones prematrimoniales 

están reñidas con el amor porque:

  • El amor es fecundo y las relaciones prematrimoniales son estériles;

  • El amor es vida y las relaciones prematrimoniales son muerte;

  • El amor es responsable, y las relaciones prematrimoniales son frívolas; 

  • El amor es permanencia, y las relaciones prematrimoniales son pasajeras; 

  • El amor es entrega y las relaciones prematrimoniales son posesión.

  • En el matrimonio es donde "naturalmente", el ser humano puede alcanzar la Plenitud.

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Nota: Este escrito fue tomado de la organización Nueva Cristiandad, Argentina, con su autorización. Para obtener más información consulte su página web: www.nuevacristiandad.com.ar


Las relaciones sexuales son fantásticas 

a menos que...

 

Las relaciones sexuales son algo grandioso. Son más maravillosas que lo que puedan describir las palabras; de lo más bello que pueda compartirse con otra persona. Pero antes del matrimonio tienen unas consecuencias emocionales que pueden causar sufrimiento toda la vida. Algunos de los peligros de las relaciones sexuales están ocultos. Muchos son como arena movediza, difíciles de ver hasta que ya es tarde. No son maravillosas cuando las acompaña uno de los nueve desastres emocionales que se describen a continuación. ¿Por qué no esperas hasta tu luna de miel con el amor de tu vida? Así evitarás:


1. El temor de estar embarazada.

El temor de concebir un bebé antes del matrimonio es un estrés grande. "Es un alivio ser virgen", dice Nicole de 16 años. 


2. Infecciones por enfermedades venéreas 

(de transmisión sexual) y SIDA.


Dos enfermedades venéreas -el virus del papiloma humano (la causa principal del cáncer del cuello uterino) y la clamidia (la causa principal de esterilidad), son contagiados por lo menos, por uno de cada tres adolescentes que tienen relaciones sexuales. Las enfermedades venéreas y el SIDA no siempre muestran síntomas, por eso mucha gente enferma no sabe que las tiene. 


3. Lamentar tu pasado.

Mucha gente siente profundo remordimiento después de haber tenido relaciones sexuales antes del matrimonio. Con frecuencia hay la sensación de haber sido usada; un sentimiento de haber renunciado a algo precioso a cambio de nada. Las relaciones sexuales premaritales producen tristeza y remordimiento por años. He aquí el testimonio de una psiquiatra, que actualmente tiene 30 años:

"De los 17 a los 18 años yo fui muy promiscua. Ese sentimiento enfermo de ser usada, de haber entregado una parte preciosa de mí misma -mi alma- a tantas personas, y por nada, aun duele. Nunca imaginé que pagaría tan caro y por tanto tiempo".

Y un joven esposo dice: "Yo haría todo, TODO, por olvidar las experiencias sexuales que tuve antes de conocer a mi esposa. Los recuerdos del pasado con las otras mujeres acuden a mi mente y esto mata toda intimidad. La verdad es que he estado casado con esta mujer maravillosa por ocho años y nunca he estado "solo" en la alcoba con ella."



4. El sentimiento de culpa.

Es un arrepentimiento que te dice que has hecho algo moralmente malo. No es un sentimiento insano que tus padres o tu religión te dieron. Es una respuesta normal, un signo de que tu conciencia obra.

Deon dice: "No es algo que usted quiera en su conciencia, el haber causado profundos problemas emocionales en una muchacha".

Jim dice: "La cosa que más lamento de mi vida estudiantil es la vez en que yo mismo destruí a una muchacha".

Rubén, de 16 años, dice que dejó de tener relaciones sexuales cuando se sintió culpable del dolor que estaba causando. "Usted las ve llorando y confundidas. Le dicen que lo aman y usted sabe que no las ama".

Jessica Simpson, cantante: "Yo le prometí a Dios, a mi papá y a mi futuro esposo que me mantendría virgen hasta que me casara. Siempre he sabido que es algo que yo quería hacer."



5. Perder el respeto de tí misma (o).

¡Sé honesta(o)! De corazón, ¿no crees que es mejor esperar al matrimonio? ¿Entonces por qué pasar por alto tus instintos? Esto hace bajar la autoestima. Adquirir una enfermedad venérea también hace bajar tu autorespeto y contagiar a otra persona. La promiscuidad (tener una pareja tras otra), destruye tu autorespeto. Concebir un bebé fuera del matrimonio y después pagar por el aborto, también te daña. Las personas no son cosas. Las relaciones sexuales sin compromiso las hacen sentirse como si fueran cosas; esto las hiere, destruye su respeto y también el tuyo.


6. Corromper tu carácter.

Si tratas a otras personas como objetos sexuales y las explotas por placer, corrompes su carácter y degradas su propia sexualidad. El carácter bueno incluye honradez, equidad, decencia, cariño, autocontrol, etc. Si empiezas a experimentar con las relaciones sexuales antes del matrimonio, tu autocontrol sufrirá y éstas acabarán invadiendo casi toda tu vida. Las adicciones sexuales están hoy fuera de control. La promiscuidad, la violación, el incesto, el adulterio, el uso de la pornografía (revistas, videos, Internet), la masturbación, la agresión sexual, el acoso sexual, la prostitución, han llegado a proporciones epidémicas. Cometer esos actos envenena el carácter.


7. Pérdida de confianza y temor al compromiso.

Cuando las relaciones sexuales terminan, habitualmente el corazón queda roto. Este profundo dolor hace difícil confiar otra vez. Cuando una persona tiene el corazón roto o herido teme volver a recibir el mismo daño debido a otro compromiso roto en el futuro.


Muchos, cuando han sido dañados, simplemente renuncian a la esperanza. Las personas que han sido usadas sexualmente, probablemente tienen poco autorespeto y frecuentemente buscan atención de cualquier modo, aunque sea a través de otra denigrante relación sexual.



8. Depresión y pensamiento de suicidio.

Las relaciones sexuales pueden hacerte sentir como si estuvieras experimentando el verdadero amor. Esto hace muy dolorosa una ruptura, y puede llevarte a una profunda depresión, desesperanza y hasta al suicidio. Y la ruptura es solamente una de las causas de la depresión relacionada con las relaciones sexuales. Las consecuencias de perder tu virginidad, adquirir SIDA u otra enfermedad venérea, concebir un bebé fuera del matrimonio, matar a ese bebé, dañar tu reputación o arruinar la de la otra persona, desilusionar a quienes confiaron en ti, son todas causas de depresión o aún peor. El consejero de familia, Clayton Barbeau, encontró en un estudio sobre el suicidio en adolescentes que en casi todos los casos, los motivos sexuales eran la mayor causa de su ansiedad, su desespero y su odio de sí mismos. (Llama al 1-800-999-9999 en EE.UU., si estás pensando en suicidarte.)


9. Arruinar una buena relación.

Las relaciones sexuales antes del matrimonio pueden volver mala una buena relación.


Pueden absorber fácilmente la relación e impedir que tenga otras dimensiones muy importantes, dejándola sin fundamento sólido.

¿Por qué correr riesgos que pueden causarte pesadumbre por el resto de tu vida? Tu futuro matrimonio será mucho más feliz si no tienes que preocuparte -o recuperarte- de las consecuencias emocionales negativas de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Sin ellas, tu relación puede ser muy grata mientras ustedes crecen juntos, desarrollan sus propias identidades, planean su futuro, mejoran sus habilidades, procuran sus intereses, hacen más amigos y nutren su espíritu. Esperar ayudará a cada uno a desarrollar disciplina y respeto mutuo. (Esto también contribuye a una luna de miel grandiosa.)

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Adaptado de "Sex, Love and You" por Tom Lickona, Ph.D. 

 

 

Si ya has tenido relaciones sexuales, lee acerca 

de la virginidad secundaria y cómo comenzar de nuevo.

 

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